jueves, 14 de febrero de 2008

Importancia del semillero

Los semilleros de investigación son componentes fundamentales en la dinámica de construcción de conocimiento y consolidación de los grupos de investigación. Este espacio de reflexión permite desarrollar procesos dinámicos de observación del medio, confrontar y verificar los hallazgos del grupo e identificar nuevos áreas problemáticas. Este movimiento reflexivo entre el grupo y el semillero es el contexto que permite lograr una transferencia activa del conocimiento.

Sin embargo, esta no es la única función de los semilleros de investigación y probablemente tampoco se la más fundamental. Los semilleros se han constituido como una opción acertada al problema de promover en los estudiantes de pregrado el interés investigativo. Los cursos de metodología son una respuesta parcial, que ofrece a los estudiantes información básicamente de carácter procedimental, que les permite tomar decisiones en procesos de indagación inscritos dentro del plan de estudios, pero, este espacio se queda insuficiente para encargarse de asuntos como promover la capacidades de observación, problematización y análisis de la realidad. Esta dimensión queda desprotegida y generalmente se convierte en una tarea particular de algunos docentes y estudiantes interesados. Es importante indicar aquí que el desarrollo de dichas competencias no es un asunto que se resuelva en corto término, este despertar simplemente “sucede” cuando el estudiante se desenvuelve en un contexto propicio, abonado, rico en elementos sugerentes y actividades promotoras. La anterior descripción coincide claramente con el término semillero. Desde esta perspectiva, se puede afirmar que los semilleros además de apoyar los procesos de los grupos de investigación, también son y en principal medida, el espacio indicado para animar el desarrollo del espíritu científico y promover profesionales no solamente motivados por esta dimensión, sino también formados a través de la experiencia.